sábado, 13 de septiembre de 2008

Crême brûlée de tomate

Aida, la otra mitad de este blog (menos activa en publicar recetas por sus miles de otras ocupaciones, pero muchísimo más puesta en el HEMC que yo...), hace tiempo que me da la paliza con el tomate: "Nosotras organizamos el HEMC este mes y todavía no has colgado ninguna receta!". Y bueno, un poco de razón sí tiene... Así que me puse manos a la obra y he preparado esta receta, que tiene su historia...

La crême brûlée de tomate la probé por primera vez (y única) en el Juan Costa, un restaurante español que hay aquí en Zürich. Es una crema de tomate, servida en una cazuelita y caramelizada (por eso lo de crême brûlée, "crema quemada" en francés), que se toma como entrante (los que os estuvierais preguntando si era un postre, ahora ya sabéis que no, es un entrante). Tiene un gusto bastante potente (por eso es recomendable que las proporciones sean chiquitinas, si no se hace demasiado fuerte y cansa). Y también un fuerte contraste de sabores (salado de la crema, dulce del caramelo) y de texturas (crema-crujiente). A mí me encantó! Así a secas: me pareció uno de los mejores entrantes que he comido en mi vida! Y os recomiendo que probéis la receta, porque no es nada complicada. Eso sí, no aconsejaría que la hicieseis por primera vez un día que tengáis invitados, porque me da a mí que es uno de esos platos que despierta amores y odios a partes iguales. A lo mejor me equivoco, es sólo mi sensación, pero no creo que le guste a todo el mundo. Bueno, si la hacéis ya me contaréis!

Ah, si estáis intereados en entrantes hechos a base de tomate, prodéis probar también las bruschettas de tomate, una receta súper sencilla y muy pero que muy rica!






Antes de empezar:

Ingredientes (para 4 personas, como entrante):


100g de tomates confitados en aceite de buena calidad (en mi caso eran confitados en aceite y orégano)
250ml de nata espesa (yo use double crème)
1 huevo
1 trocito de parmesano (20-30g, no lo pesé así que lo pongo a ojo...)
Sal, pimienta
Mantequilla (para engrasar los moldes)
Azúcar moreno fino, para caramelizar


Preparación:
  • Cortar los tomates a trozos pequeños y triturarlos en el túrmix con un poco de aceite con el que van confitados (para que le sea más fácil al túrmix).
  • Añadir la nata y el huevo y batir ligeramente con el túrmix (sin pasarse, la nata no tiene que montar). Añadir sal y pimienta al gusto.
  • Engrasar con mantequilla 4 moldes de cerámica (mejor si son de los de crema catalana, bajitos y anchos, aunque yo como no tenía lo hice con los de mini-suflé, que son más altos y estrechos).
  • Cortar el queso a trocitos y repartirlos en los moldes.
  • Verter la crema.
  • Hornear durante 30 minutos en un horno precalentado a 160ºC.
  • Sacar del horno y dejar enfriar (al enfriar bajará un poco de volumen). Si no lo vais a consumir ese mismo día, se puede guardar en la nevera y sacarlo una media hora antes de servir.
  • Justo antes de servir, espolvorear con azúcar cada molde (que quede una capa fina pero homogénea) y quemar con un soplete de cocina o con una pala de crema catalana.


Comentarios:


Puesto que la receta se basa prácticamente en los tomates confitados, cuanto mayor sea la calidad de los tomates, mejor quedará el plato. Yo, como nunca antes había utilizado tomates confitados, me fui a una tienda de delicatessen y compré unos italianos (así a ojo, parece que los italianos son buenos...). Son los de la foto de más abajo...

Si no tenéis ni pala de quemar ni soplete de cocina (yo lo tengo porque Aida me lo regaló un año por mi cumple, sino probablemente no lo tendría!) siempre podéis hacer que el azúcar caramelice con el grill del horno. Aunque según la receta original la crema tiene que estar tibia.



7 comentarios:

La cuina vermella dijo...

Ooooh! Però quina delícia! Ostres que bo ha de ser aquest ramequín amb tomàquet!!! Un bravo per la cuinera! petons!

El Secretario dijo...

Hola.

Pues nunca lo hemos catado, pero nos da la impresión (por la pinta, por los ingredientes...), de que vamos a ser de los que amarán este plato por siempre y lo hagamos cada vez que se tercie, debido también a la baja dificultad de la preparación.

Eso sí, no tenemos ni pala de quemar ni soplete; pero ya nos las apañaremos.


Saludos y buen provecho.

Anna dijo...

jo sí tinc soplete...quantes coses tinc pendents per fer!!!!

Carlos Noceda dijo...

Que buena pinta y en plena recoleccion de tomates en la finca de unos amigos. El tema de confitarlos ya lo solucionaré....

Saludos!

canela dijo...

Ei, no conocía vuestro blog y me encanta. Tenéis platos estupendos. Con vuestro permiso, estaré un ratito por aquí y picaré algo ;)))
Saludos y felicidades.

canela

Margot dijo...

Uff! Impresionante.
Que presentación.
Una delicia.
Besazos
Margot

Irene dijo...

Vaya, parece que esta crema quemada de tomate ha tenido bastante éxito. Me alegro y os animo a todos a que la preparéis, porque es un entrante muy muy vistoso para un día que queráis luciros. Ya me contaréis!

Irene