miércoles, 26 de noviembre de 2008

Experiencias gastronómicas en Pekin - China (Parte 1)

Antes que nada, y como ya va siendo habitual, pido disculpas por haber descuidado un poco el blog estas últimas semanas, pero, como vais a comprobar en breve, he estado bastante liada entre unas cosas y otras. No prometo que no vuelva a pasar, pero prometo que al menos voy a intentar que no pase más de una semana sin publicar ninguna receta nueva. Aunque no me dé tiempo de cocinar, tengo tantas recetas pendientes que puedo llegar al año nuevo sin problemas!

Pues eso, que he estado en China por trabajo. Un viaje totalmente relámpago: salimos el sábado a mediodía de Zürich y hemos llegado hoy miércoles a media tarde. Un poco matada, y una lástima ir por tan poco tiempo, pero el trabajo es el trabajo! No he tenido casi tiempo de ver nada (el mercado de la seda, Tiannanmen, los muros de la Ciudad Prohibida, la zona olímpica (el Nido y el Cubo de Agua) y poca cosa más, y todo muy deprisa...), así que me queda pendiente volver otra vez con mucho más tiempo. Pekin es una ciudad de locos encantadora! Y los chinos... otro mundo.

De lo que sí me ha dado tiempo es de hacerme una pequeña idea de la gastronomía China, y es que me he metido entre pecho y espalda cantidades ingentes de comida!!!! Yo no sé cómo está gente están tan delgados, con todo lo que comen! Serán los genes... Digo pequeña idea porque el país es enorme y cada región tiene su propia comida, pero vamos, un poco sí he podido probar. Os dejo aquí con una selección de las fotos de comida que he hecho estos días. He puesto la más impactante en portada, para ver el resto podéis clicar más abajo. Sí, es lo que parece (aunque la foto no sea muy clara): pinchos de escorpiones y caballitos de mar!!!!! Parece que es bastante típico en Pekín. Yo fui una cagueta y no me atreví a probarlos, pero la próxima vez me zampo uno seguro!

Ah, mañana (o el finde, a mucho tardar) acabo el reportaje, que entre lo pesado del viaje y el jet lag, estoy un poco grogui...





El vuelo de ida fue un poco ajetreado: íbamos a Pekin y acabamos en... Corea! Nuestro vuelo inicial era Zürich-Frankfurt-Pekin, pero como estaba nevando en Zürich, perdimos el avión a Pekin, y Lufthansa nos metió en Air Corea, que nos llevó a Pekin a través de Seoul (alargando el viaje unas 8 horas, la mayor parte de las cuales las pasamos en el aeropuerto de Seoul esperando al siguiente vuelo). Allí tuve el primer contacto con la comida oriental: sopa de pescado con tallarines. La cosa rosa del medio tenía gusto de palito de cangrejo, aunque parece que allí son más artísticos que en Europa!




La noche del lunes salí a cenar con mi compañera de trabajo que, para mi suerte, es china. Le tengo que dar las gracias por su labor de interprete en este viaje, nos ha ahorrado tanto tiempo y esfuerzo! Hay que ver lo que se complican los chinos para comunicarse... Ese día pidió ella, aunque bajo mi supervisión, no quería acabar comiendo perro o cucarachas fritas! Bueno, algo raro sí comí: carne de... burro! La verdad es que no estaba mal :)


Carne de burro salteada con verduras y un montón de chile (que yo me encargué de quitar uno por uno con mucha paciencia, no veas como picaba el que no logré localizar!)


Un pedazo calamar con una salsa muy rica y semillas de sésamo


Té de flores (eso no lo probé, no me gusta nada el té...)


Lo más sorprendente del restaurante es el nivel de higiene, todos los platos y utensilios envueltos en un plástico, con un certificado de limpieza (aunque el mantel tuviera más manchas que los manteles de anuncios de Ariel...). No sé yo si eso no es todavía peor, si fuese un restaurante de categoría ni se te ocurriría dudar de la higiene de los cubiertos y platos que estás utilizando...

Otra cosa que me sorprendió mucho de los chinos (o, al menos de los que había en mi hotel, que aunque eran muchos, no creo que sean una representación significativa de la población de China...) es lo que comen los condenados por las mañanas!!! Éste es el plato que comí yo el segundo día, más por hacer la foto que por ganas de comérmelo de verdad: tallarines, huevos fritos, bolas de carne picada (el bacon fue un añadido occidental mío)... Y eso es sólo una muestra! La gente tomaba sopas de tallarines, arroz de miles de maneras... Vamos, lo que yo tomaría un día entero para comer, ellos se lo zampan por la mañana! Igual es que son un poco como los viejetes del Inserso: como tenían el desayuno incluído en el precio del hotel, comían a lo bestia!



Continuará...

3 comentarios:

Sonia Martín dijo...

Impresionante. Fantástico reportaje sobre la gastronomía china. Pero ¡ay! casi me da la vuelta el estómago cuando he visto los pinchos de escorpiones y caballitos de mar. Si te atreves a probarlos es que tienes más....... que Manolete. Un beso. Sonia

Noema dijo...

Que envidia!!!! Yo tenía un viaje de cuatro semanas planeado a China que tuvimos que cancelar a última hora por cuestiones familiares, así que me he quedado con unas ganas enormes. Pero como dicen por aquí, "aplazado no es cancelado". Nos vas a poner más fotos ¿no? :-D

Anónimo dijo...

Hola Irene,
The photo of the scorpions is scary, did you try it as well?
That's true that the chinese eat whatever moves ;-) And the Donkey meat shouldn't be a problem, just it's like the meat of horse for me, I wont try none of them, it's kind a sympathy !!!

Cheers,
Shahram.