domingo, 3 de febrero de 2008

Melindros - Bizcochos de soletilla

Hacía ya tiempo que tenía ganas de hacer esta receta, más que nada porque me encaaaaaantan los bizcochos de soletilla, sobretodo mojados en un buen chocolate a la taza :) Y como el fin de semana pasada nos sobró un cartón de huevos, decidí darle uso antes de que caducaran. Así que el jueves me puse manos a la masa (je, je...) y preparé una cuarentena de bizcochos para que mis compañeros de trabajo se los tomaran con el café. Por cierto, es curioso que en España se llame suizo al chocolate a la taza con nata, cuando aquí en Suiza el chocolate a la taza espeso (tal como se come en España) no es nada típico (cuando pides un chocolate te traen algo parecido a un Cola-Cao). Qué cosas, no?

Para hacer los bizcochos investigué un poco por Internet, a ver qué recetas había. Tal y como yo pensaba, los bizcochos de soletilla se hacen de una manera muy parecida al bizcocho para el brazo de gitano, simplemente se hornean de forma individual (y no en forma de una placa, como para el brazo) y se espolvorean con azúcar glas antes de hornear. Yo usé una receta que encontré en Internet, que es ligeramente diferente a la que utilizo para el brazo de gitano. A ver si los hago un día con esta otra receta y comparo el resultado...

Ah, melindro es el nombre que recibe en catalán el bizcocho de soletilla.




Antes de empezar:
  • Dificultad: media
  • Preparación: 15 min
  • Cocción: 10 min por bandeja (yo usé 4)
  • Coste: barato
  • Origen: España (aunque supongo que debe haber dulces parecidos en otras partes del mundo...)
  • Receta adaptada de: "Bizcochos de soletilla", en Ciao.es

Ingredientes (para unos 40 bizcochos):


6 huevos
125g de azúcar
Extracto de vainilla (unas gotas)
1 cucharadita de agua caliente
75g de harina
1 pizca de sal
50g de maizena
Azúcar glas


Preparación:
  • Separar las claras de las yemas.
  • Con una batidora de varillas, batir en un bol grande las yemas, el azúcar, la vainilla y una cucharadita de agua caliente, hasta que quede una masa homogénea.
  • Tamizar la harina y añadirla poco a poco a la mezcla anterior, batiendo con la batidora de varillas a una velocidad baja. Cuando ya esté casi toda la harina añadida, es mejor dejar la batidora y acabar de mezclar la harina a mano con unas varillas o una espátula, porque la masa queda bastante espesa e igual vuestra batidora se "atraganta" :)
  • En otro bol, añadir a las claras un pellizco de sal y montarlas a punto de nieve hasta que queden firmes. Añadir la maizena poco a poco, mientras se sigue batiendo con la batidora a velocidad baja.
  • Con cuidado, ir añadiendo cucharadas de clara a la masa de las yemas y mezclar con una espátula lentamente para que las claras no se bajen, hasta que se hayan añadido todas las claras y la masa quede homogénea y cremosa.
  • Cubrir con papel vegetal una bandeja del horno.
  • Poner parte de la masa en una manga pastelera sin boquilla (o, en su defecto, en un bolsa de plástico limpia a la que se le ha cortado una esquina). Presionar la manga pastelera ligeramente para crear tirar de masa de unos 10 cm de largo, dejando 4-5 cm entre cada bizcocho para que no se peguen al hornearlos. Espolvorear cada bizcocho con azúcar glas.
  • Hornear en un horno precalentado a 190ºC durante unos 10 min, hasta que estén ligeramente dorados. No los dejéis demasiado en el horno, si no quedarán crujientes en lugar de esponjosos...
  • Sacar del horno, despegar los bizcochos del papel con una espátula y dejar enfriar en una rejilla.
  • Repetir los últimos 4 pasos hasta que se os termine la masa.

Comentarios:


Dar la forma a los bizcochos no es trivial, porque la masa es correosa y, al poner la manga boca abajo, empieza a caer por su cuenta, con lo que es complicado terminar un bizcocho y empezar otro. En mi primera bandeja los bizcochos quedaron con una forma un poco "irregular" (por así llamarlo), luego ya quedaron mejor. Aunque para la foto usé los que quedaron más bonitos, en estas fotos veis como no todos eran tan perfectos... Eso sí, igual de ricos!


Como curiosidad, en la cafetería del Cacao Sampaka (a mi gusto, una de las mejores chocolaterías que hay en Barcelona a la que os recomiendo fervorosamente que vayáis si pasáis algún día por la ciudad condal) sirven los melindros enrollados en una pequeña tira de papel para hornear (es decir, sin despegarlos del papel cuando salen del horno). Son de un tamaño más pequeño (unos 5-6 cm) y te sacan unos 4 o 5. No sé si los hornean ya directamente en tiras pequeñas, o si hacen una lámina de papel grande y luego los cortan, pero me parece de lo más original esta manera de presentarlos. Además, así aseguras que no se peguen entre ellos durante su conservación.


4 comentarios:

mike dijo...

os recomiendo el chocolate del bar que esta en las escaleras de la catedral de lasusanne, al lado de la tienda de navajas, huuum

Aida dijo...

Le Barbar ... puedes comprar el chocolate en Globus: Chocolat Martha (una bolsita de color metalico con una etiqueta a la antigua amarilla muy mona) y hacerlo en casa cuando te apetezca. No sale muucho más barato que en el Barbar (creo que son 11 francos por 250 gr de chocolate ARGH!) pero al menos se lo puede tomar uno cuando le apetezca :D

Gracias por tus comentarios Mike! Vives en Lausanne??

Irene dijo...

Creo que todos los españoles que hemos vivido en Lausanne hemos ido alguna vez al Barbar. Y es que se echan mucho de menos los chocolates a la taza, cuando se vive fuera de España! Yo suelo traerme Paladin cada vez que voy a casa, no es lo mismo, pero quita el mono igual :)

Isabel dijo...
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