lunes, 7 de mayo de 2007

Mocha macaroons - Galletas ligeras de mocha

Se me ha ocurrido llamar a estos dulces "galletas ligeras de moca". Pero claro, ahí entra en juego el doble sentido de la palabra "ligero". Y es que, ¿cómo pueden ser unas galletas de chocolate y almendra "ligeras" (en el sentido de "poco calóricas")? Habría que aclarar que son "ligeras de peso", es decir, que no son compactas, sinó que están como aireadas (ya que se hacen con claras montadas). Para evitar confusiones (y por no tener ni idea de cómo traducir "macaroon" al español), he decidido mantener el título orginal de la receta, obtenida del libro "Baking Bible", y luego añadir la traducción que a mi me ha parecido más acertada. Si conocéis la traducción de "macaroon" o si probáis la receta y se os ocurre otro nombre mejor, ya me lo haréis saber!
En mi trabajo han tenido un éxito increible! A mediodía ya no quedaba ninguna! Son unas galletas muy curiosas, porque al primer mordisco son un poco pegajosas, pero luego mágicamente se derriten y te llenan la boca de chocolate y almendra! Están muy ricas!





Ingredientes
(para unas 15 unidades):

75g de chocolate negro
2 claras de huevo
150g de azúcar
125g de almendras molidas
1 cucharada sopera de café expreso bien cargado
Almendras a tiras o a láminas para decorar


Preparación:
  • Trocear el chocolate en un bol y ponerlo a derretir al baño María (con agua caliente pero no hirviendo). Cuando esté fundido, retirar del calor y remover hasta que quede una textura suave.
  • Montar las claras a punto de nieve. Gradualmente añadir el azúcar, las almendras molidas, el café y el chocolate fundido.
  • Cuando esté bien mezclado, poner cucharadas de la mezcla sobre una bandeja recubierta de papel de hornear, formando circulos de unos 6cm de diámetro.
  • Espolvorear con las tiras de almendra.
  • Hornear durante unos 25 minutos en un horno precalentado a 150ºC.
  • Sacar del horno y dejar enfirar ligeramente. Despegar las galletas del papel y dejar enfriar completamente en una rejilla.

Comentarios:

Según el libro, las galletas se conservan bien en un táper hasta 1 semana, pero no son aptas para congelar.