domingo, 30 de agosto de 2009

Galletas gigantes de limón, pastel de cumpleaños y comer a oscuras

Este fin de semana ha sido súper movido. He cocinado un montón (pastel de nectarinas, coulant de chocolate, mini-donuts y pollo y verduras al horno; las recetas irán apareciendo por aquí cuando tenga tiempo), compras sábado por la mañana, cena el sábado por la tarde y triatlón esta mañana (no os asustéis, como el año pasado, era una triathlon reducida y yo sólo he hecho 3,8km corriendo; ya os contaré con más detalles cuando ponga la entrada de los donuts). Esta tarde no podía más y me he quedado frita al llegar a casa :) Ahora aprovecho las últimas horas del domingo para poner un poco el blog al día (que ya toca) y de marujeo por casa. Y prontito a la cama, que hay que descansar!

Bueno, al lío. La receta de hoy son las galletas que llevé al trabajo por mi cumpleaños (de eso hace ya más de un mes!). Todo el mundo me dijo que estaban muy ricas (y, de hecho, desaparecieron bastante rápido, que es el mejor signo de que algo gusta...) aunque me di cuenta de que hubo mucho gente que cogió sólo media, porque eran bastante grandes. Si hacéis la receta, igual es mejor hacerlas un poco más pequeñas para que la gente se pueda comer una entera sin problemas...



El día antes de mi cumple, cuando llegué a casa, me encontré a Jenny (mi compi de piso) preparándome un tarta de moras, yogur y chocolate. Tuvo algún problemilla con la gelatina (lo que pasa con las recetas que haces mil veces, que a la mil una, no te sale) pero estaba riquísima. Hay que ver qué maja! Ésta era la tarta en cuestión (a ver si le pido la receta y la hago yo un día):



Y antes de comer la tarta, nos fuimos a hacer Ladies Night con Aida, Jenny y Mercè. No sé si habéis oído alguna vez algún comentario sobre restaurantes con camareros ciegos en los que se come completamente a oscuras. Aquí en Suiza hay un par de ellos, nosotras fuimos al Blindekuh (la vaca ciega) de Zürich. Qué experiencia! Llegas al sitio y tienen el menú fuera, para que puedas leerlo bien (lo hacen fácil de memorizar, ya que la carta es cortita). Y cuando has elegido y tu mesa está libre, viene a buscarte el camarero, haces una conga con tus compañeros, el primero coge al camarero del hombro y luego... la penumbra! Al principio te duele la cabeza porque tus ojos intentan ver algo pero no hay nada por ver. Pero luego te acostumbras y al final te sientes tan cómodo que ni te planteas que estás comiendo a oscuras. Y la comida muy muy rica. Si algún día os apetece hacer una cena especial, os recomiendo la experiencia 100%!




Antes de empezar:
  • Dificultad: baja
  • Preparación: 20 min
  • Cocción: 15 min por bandeja (yo usé 4)
  • Coste: barato
  • Origen: Internacional
  • Receta adaptada de: Old-fashioned Sugar Cookies, Martha Stewart's Cookies

Ingredientes (para 24 unidades):


350g de harina
1 cucharadita de café de bicarbonato
Un pellizco de sal (yo usé Fleur de sel)
350g de azúcar + extra para espolvorear
50g de azúcar moreno
Ralladura de un limón pequeño (una cucharada sopera)
225g de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos grandes a temperatura ambiente
1 cucharada sopera de zumo de limón


Preparación:
  • Tamizar en un bol la harina, el bicarbonato y la sal.
  • Poner los azúcares y la ralladura de limón en el bol de un robot de cocina y mezclar a velocidad media unos 30 segundos (toda la receta se puede hacer también con una batidora de mano con herramientas de amasar o amasando a mano, aunque el robot es más cómodo).
  • Añadir la mantequilla y mezclar a velocidad media hasta que quede una masa ligera (más o menos durante 1 minuto).
  • Añadir los huevos uno a uno a velocidad media (no añadir el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado en la masa) y finalmente el zumo de limón.
  • Reducir la velocidad a baja y añadir poco a poco la mezcla de harina.
  • Verter 6 cucharadas sopera de masa en una placa del horno recubierta con papel del horno, bien espaciadas entre sí (se expanden mucho en el horno!). Aplanar ligeramente con el dedo y espolvorear un poco de azúcar.
  • Hornear en un horno precalentado a 180°C durante 15 minutos, girando la bandeja a mitad de la cocción.
  • Transferir las galletas a una rejilla con una espátula y dejar enfriar por completo.
  • Repetir el proceso con el resto de la masa.


El antes y el después, para que os hagáis una idea de lo espaciada que hay que poner la masa...



Comentarios:


Como ya he dicho, dependiendo de quién se vaya a comer las galletas, es mejor hacerlas un poco más pequeñas para que la gente se las pueda comer enteras.

En la receta original, una vez esparcida la primera capa de azúcar sobre las galletas, se pintan con agua y se vuelven a espolvorear con un poco más de azúcar, para que queden más crujientes. Yo decidí omitir este paso porque me pareció que ya estaban suficiente dulces...

Según el libro, las galletas de conservan hasta 3 días en un recipiente hermético a temperatura ambiente.

5 comentarios:

La cuina vermella dijo...

Hola preciosa! Felicitats encara que amb un mes de retard! les teves galetes són genials (potser sí que una mica grosses, però no importa, oi?
Petons i esperem els teus propers post amb candeletes. Tx

La cuina vermella dijo...

Hola preciosa! Felicitats encara que amb un mes de retard! les teves galetes són genials (potser sí que una mica grosses, però no importa, oi?
Petons i esperem els teus propers post amb candeletes. Tx

Noema dijo...

Qué pila de cosas al tiempo, las galletas, la tarta y el restaurante. Yo también he estado en uno de esos restaurante, aquí en Berlín, y es una experiencia que también recomiendo, como lo cuentas. Un abrazo :-D

Ivana dijo...

Conocia ese restaurante por una serie y el post de Noema!
Las galletas super ricas, tomo nota!

Anónimo dijo...

Otros blogs que copian.No debemos permitirlo.